martes, 20 de marzo de 2012

En un asiento del cercanías

Hoy me he sentado en un asiento del cercanías, sola, con la cara de apática y los cascos puestos, q es lo que rige. Llevaba dos paradas pensando en nada, cuando dos señoras se han sentado a mi lado, las dos venían riéndose cómo si salieran de una Verbena. Me quité los cascos mientras me dejaba contagiar por tanto alboroto. Resulta q la señora de mayor edad había perdido el equilibrio y había terminado abrazándose al chico más guapo que había por allí.
-Buena vista, señora, no se le escapa una...- le dije.
Ellas siguieron riendo y contándome anécdotas super graciosas y entonces me di cuenta de que le faltaba parte del labio. Ella me miro sin dejar de sonreír.
-Y eso que acabamos de salir de quimioterapia. Tenías que vernos en un día normal.
La señora tenía cáncer de lengua...
Ojalá todo el mundo viera la vida cómo usted. Gracias por su compañía y por hacerme reír en este Madrid tan frío.