Esta película se ambienta en un campus universitario.
Tenemos al loco e irresponsable Mark Zuckerberg. Y Eduardo, su mejor amigo que
es mucho más consecuente y con un poder adquisitivo holgado. Comienzan con un experimento de
comparación de fotos reales de alumnos del campus. Crean un verdadero revuelo, pero a pesar de ello fue descargado por un margen impensable de alumnos. Se incorpora en el
grupo de trabajo de otra universidad, donde es contratado como programador para
desarrollar una herramienta de visitas de perfiles individuales dentro de un
mismo campus. Aquí es donde él quiere ir más allá, no limitarse al un campus, a
partir de aquí desarrolla la idea de Facebook. Empezó gracias una aportación económica
de Eduardo.
Esta red social llegó a los oídos del creador de Napster, la
primera página de descargas ilegales de música. Este señor se pone en contacto
con los creadores de The Facebook y les ofrece ampliar la explotación de esta
nueva y revolucionaria red social. Le sorprendió el hecho de que se hubiera
creado un verbo a la acción de mirar The Facebook, facebookear. Posteriormente
eliminaron por consejo de Sean el articulo “the” y se quedó sencillamente como
Facebook.
Eduardo se desvió al intento de comercializar el producto, y
mientras él daba palos de ciego Facebook crecía y crecía dirigido por Sean Parker.
Con el fundador de Napster a la cabeza empezaron los repartos de acciones,
quién por supuesto no se quedaría fuera del proyecto. Tras la expansión de las
fronteras de Facebook, el nombre de la empresa creció y en un juego empresarial
sobre acciones elásticas Eduardo quedó fuera de juego. Sin darse cuenta Mark
había ayudado a desterrar a su
mejor amigo del proyecto, pero Mark cegado por la emoción de su éxito y el crecimiento acelerado de amigos
en Facebook no prestaba atención a la pérdida de su amigo.
Tras una vista por la disputa de los derechos de Facebook
entre los hermanos que contrataron a Mark al principio de todo, Eduardo y
Sean, Eduardo se quedó en que se
le reconocía como cofundador, y los hermanos no recibieron nada.
Sin embargo, al final de la película hay una escena que te
explica la sensación de Facebook y la realidad de su uso. El propio Mark no se
atrevía a hacer petición de amistad a un exnovia, presentada al principio de la
película.
Me pareció muy buena, entretenida y sobretodo reveladora. Es
increíble la rapidez con que se difunde y la naturalidad con que hoy día manejo
esta red social como si nada, como si siempre hubiera estado ahí. Alucinante la
velocidad a la que nos hacemos a la nuevas tecnologías y como las asimilamos.
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